Cómo poder tener paz e intimidad con Dios
Dios usa todo en nuestras vidas para acercarnos a una relación cercana con él: a menudo permite que el flujo de la vida, con sus inevitables problemas, siga su curso hasta que clamamos a Él, en busca de consuelo y respuestas.
Entonces Él nos atrae para tener una relación con nosotros (vea el testimonio personal en el artículo ¿Te ama Dios de Verdad?) Mateo 11:28-30... “Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os haré descansar...”
En primer lugar, él promete darnos descanso, paz. Luego, nos invita a ser unidos con Él, para encontrar guía segura para nuestras vidas... Juan 16:33
En el curso de ese vaivén, el Señor Jesús nos invita para ser bautizados en el Espíritu Santo, una comunicación más profunda y más íntima con él.
Hechos 2 - Jesús es el que bautiza- vs. 33 - quiere que tengamos el Espíritu Santo - con evidencia de hablar en lenguas y manifestar dones.
1 Corintios 12 - para la discusión de los dones
1 Corintios 13 – Escuchar de Dios para nuestra dirección personal y para el beneficio del cuerpo de creyentes. Es esencial ser unido en un cuerpo para que el flujo de dones espirituales sea para el beneficio de todos.
1 Corintios 12:12,7 - Manifestación del Espíritu para el bien común. (vs. 25 “que no haya división en el Cuerpo, sino que los miembros tengan el mismo cuidado unos por los otros.”
Todo esto aporta un flujo de la paz y la intimidad con Dios en la vida de un creyente.
Salmo 68:6 - Dios promete "hacer un hogar para los solitarios, “establecerlo, situar el solitario en familias”.
Si el deseo de tu corazón es ser unido a un cuerpo de creyentes donde se manifieste el flujo de dones, busca al Señor por el cumplimiento de esta promesa.
Salmo 20:4... “Que Dios te conceda el deseo de tu corazón.”