Ministerio de Liberación

 

Rompiendo maldiciones y esclavitud; echando fuera espíritus demoníacos.

 

La liberación es para los creyentes y en ningún lugar en la Palabra de Dios dice que un cristiano no pueda tener demonios.   Es vital para tu madurez espiritual entender y creer en esto.

 

Las personas viven en “prisiones” y limitadas por fuerzas que no entienden.  Algunos sobreviven y nunca son libres y viven en tormento y miedo.  Jesucristo vino a “destruir las obras de Satanás”, a liberar a los cautivos y enseñar la manera bíblica para romper cadenas, maldiciones y liberar de demonios.

 

La liberación es un compromiso de toda la vida y no es una experiencia de “Una vez en la vida.”   Satanás y sus demonios son reales.  Ellos invaden el alma y el cuerpo de las personas.   Oprimen, causan miseria y arruinan la vida, a menos que se les enfrente, con la manera que Jesús enseñó.

 

El Espíritu Santo revela que, para que un demonio entre en una persona, esta ha dado un “derecho legal o consentimiento legal”.  Los demonios entran por medio del pecado o por algo en su línea ancestral llamado maldiciones generacionales. El Espíritu Santo te mostrará, te enseñará y te guiará acerca de esto.  (Salmos 25:4-5).  También Lucas 4:18, Hechos 10:38, Marcos 16:17.

 

Los demonios pueden entrar en una persona antes de su nacimiento, al nacer y durante su infancia, así como en su desarrollo y vida de adulto.  Satanás oprime, ataca y sus demonios pueden entrar a una persona cuando una puerta es abierta por la persona o por alguien en autoridad sobre esta persona. La batalla nunca cesa pero la Victoria esta segura desde el Calvario.  Una persona debe apropiarse de lo que Jesús hizo y usar la autoridad que Jesús ha dado para vencer y mantenerse en dicha victoria. 

 

El cuerpo y alma son “nidos” para los espíritus demoníacos que deben ser expulsados después de haber sido salvo.   Josué tomo la tierra prometida ciudad por ciudad y eso es un ejemplo del curso de la batalla para ser libre de demonios y maldiciones.   Día a día, por el resto de su vida, la batalla debe ser peleada.  Esta es la guerra espiritual del creyente.

 

Tenga mucho cuidado si usted tiene una historia de participación en actividades síquicas y trasfondo de participación en actividades ocultas y donde se ha envuelto con espíritus ocultos.   Los espíritus religiosos manejan a una persona para sustituir, con espíritus falsos, el lugar de espíritus verdaderos de 1 Corintios 12.

                   

Debe humillarse ante Dios, y primeramente empiece a trabajar en un asunto sumamente crítico, que es el perdonar a todas las personas sin excepción.  Esto requiere fe, obediencia, oración y la convicción que Jesucristo tiene la victoria…si usted sinceramente quiere ser libre.

 

No se puede echar fuera un demonio hablándole para que se vaya, orando que se vaya, persuadiéndolo o engatusándolo para que se vaya, amenazándolo o gritándole para que se vaya.  NO HAY OTRO CAMINO excepto “echarlos fuera en el nombre de Jesucristo” después que las condiciones mencionadas en párrafos anteriores, han sido cumplidas por usted.

 

Debes ir a Jesucristo y hacer exactamente lo que el hizo…No hay ninguna otra manera bíblica para ser libre.

 

Temas comunes en el Ministerio de Liberación:

 

Temor

Vergüenza

Tormento

Adicción

Obsesión

Esquizofrenia

Personalidad Bi-polar

Enfermedades

Opresión

Desesperanza

Suicidio

Dolor y tristeza

Amargura

Falta de Perdón

Enojo

Pobreza

Fracaso

Incesto

Abortos

Delirio de persecución

Voces

Fobias

Lujuria

Sexualidad

Problemas

Maldiciones

Envidias y celos

Demencia

Posesione

Rebelión

Timidez

Pesadillas

Anorexia

Bulimia

Contactar objetos

Dolor y molestias