EL HIJO DESCARRIADO (del libro “ESPERANZA
MAS ALLA DEL INFIERNO” por Gerry Beauchemin, página 137)
Nuestro Padre espera que sus
“perdidos” se den cuenta su condición y necesidad de reconciliación. Cuando lo
hacen, Él está ahí con ojos llenos de compasión y gozo.
LUCAS 15:20 “… Y cuando aún estaba lejos,
lo vio su padre, y fue movido a
misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.”
Aquí estaba un padre
afligido, esperando, anhelando y orando por el regreso de su hijo.. Día tras
día, espera y mira hacia los campos distantes. Finalmente el día llegó. “¿Es él
quien viene en el horizonte? ¿Puede ser posible? ¡SÍ! ¡SÍ! ¡Es él!”
Su corazón se llena de
compasión y gozo. “¡Mi hijo esta regresando a casa!” Salta en sus pies. No solo
camina, sino corre, sí, corre. No puede esperara para alcanzarlo. La fiesta ya
ha empezado en el cielo (LUCAS 15:7). Además, cuando llega con él, cae
en sus rodillas, lo abraza y lo besa. Después ordena, “¡celebremos!” ¡Qué
imagen de nuestro Padre celestial!
El CRISTO que conozco y amo
no es alguien contratado a quien no le interesa las ovejas, las deja y huye
cuando mira al lobo venir. (JUAN 10:12-13). NO, mil veces NO. El no se
voltea y corre sino que da su vida para destruir al lobo. (HEBREOS 2:14).
El destruye las obras del maligno (1 JUAN 3:8), y “no” a las ovejas que
vino a rescatar” (LUCAS 9:56).
No es por
casualidad que el SEÑOR nos dio esta historia en el contexto de la oveja
perdida y la moneda. EL nos esta revelando el corazón de nuestro Padre
celestial. El “hijo perdido” representa cada persona perdida. Nos
muestra como nuestro Padre espera que sus “perdidos” se den cuenta de su
condición y necesidad de reconciliación. Cuando lo hacen, Él corre a su lado
con satisfacción y bendición, con ojos llenos de compasión. Mientras tanto, El
espera y trabaja en las circunstancias de la vida, sea en esta era o en eras
futuras para que sus perdidos se encuentren así mismos. Mil años son un día
para EL (2 PEDRO 3:8). El no se rinde. EL es el Buen Pastor que busca a
SUS ovejas hasta encontrarlas.
Gerry pregunta esta pregunta
penetrante... “¿Esta en paz acerca del destino eternal de sus hijos, padres,
hermanos, hermanas, abuelo, abuela, tías, tíos, primos y amigos? ¿Esta
experimentando gozo abundante en su salvación “personal” mientras no esta
seguro si alguno de sus seres pueda sufrir en la eternidad?” ¿Cómo es esto posible?. Vera, los cristianos
tienen un problema, un problema muy serio. El problema esta en nuestra creencia
de que el infierno es “eterno” y que la mayoría de la humanidad estará ahí. Muy
adentro de nosotros sabemos que hay algo mal, pero suprimimos nuestras
preguntas y dudas porque “pensamos” que la BIBLIA lo enseña. ¡Qué conflicto
interno hay adentro! Es fútil encontrar respuestas satisfactorias para los
problemas que trae.